Uno de los principios que debemos mantener en nuestros equipos es mantenerlos en hora. En algunos es un requisito, por ejemplo sistemas de autenticación dependientes del tiempo, y en otros para mantener la cordura, por ejemplo para realizar un seguimiento de logs en distintas máquinas.

La solución es el uso de NTP (Network Time Protocol) que nos permite sincronizar los relojes de nuestros equipos y mantenerlos en hora con el paso del tiempo. Vamos a ver las configuraciones típicas usando ntpdate y el demonio ntpd.

Pero antes un breve comentario sobre el stratum. El número del stratum nos indica el número de pasos a los que estamos de un reloj atómico (nivel 0). Los relojes atómicos son muy precisos (no como los relojes de cuarzo) pero también muy caros, por lo que es habitual que se utilicen relojes de GPS como origen.

Existen multitud de servidores públicos de NTP. Una iniciativa que mantiene un pool abierto y que además realiza balanceo es NTP pool project. Para este artículo utilizaremos de ejemplo 2.es.pool.ntp.org.

ntpdate, para equipos itinerantes

ntpdate está pensando para utilizarse una sola vez. Lo lanzamos, obtiene el tiempo del servidor remoto y sincroniza la hora local. Por ejemplo:

# ntpdate 2.es.pool.ntp.org
14 Sep 12:18:03 ntpdate[3359]: adjust time server 158.227.98.15 offset 0.000969 sec

El uso más habitual es para equipos portátiles u ordenadores que no tienen conexión permanente a Internet. Los equipos esperan a tener conexión y efectúan la sincronización.

Un error habitual es que el socket esté en uso, normalmente por el demonio ntpd, que exige cerrar primero ntpd y luego lanzar ntpdate:

# ntpdate 2.es.pool.ntp.org
14 Sep 12:21:57 ntpdate[3392]: the NTP socket is in use, exiting

La configuración de ntpdate como servicio es muy sencilla, podemos echar un vistazo en /etc/default/ntpdate (sistemas Debian).

Demonio ntpd, equipos con conexión permanente

Si el equipo está conectado la gran parte del tiempo lo recomendable es utilizar el demonio ntpd. Evidentemente se encargará de mantener el equipo sincronizado con el paso del tiempo.

Existe una diferencia importante entre ntpdate y ntpd. ntpd realiza un ajuste sutil sobre la velocidad del reloj para compensar la deriva natural del reloj (drift). Esto tiene una repercusión: el tiempo es continuo (obviemos cuestiones metafísicas ;) ).

Por ejemplo imaginemos que nuestro equipo está 5 minutos atrasado. ntpd intentará que el reloj “corra” hasta llegar a la sincronización sin saltarse ni un segundo (simplemente “cuenta los segundos más rápido”). ntpdate por otro lado al ver que la diferencia es mayor a medio segundo directamente “saltará” en el tiempo fijando la hora actual inmediatamente.

La práctica recomendada es arrancar el equipo con ntpdate y dejar que el demonio ntpd se haga cargo de mantener la hora.

La configuración es un poco más elaborada, ya que podemos configurarlo como servidor de NTP. El fichero de configuración /etc/ntp.conf está muy bien comentado y básicamente cambiando las directivas server por servidores locales (o del NTP pool project) sería suficiente.

Prestando servicio interno

Si queremos sincronizar varios equipos dentro de nuestra red haremos que un par de equipos se sincronicen con servidores externos y al mismo tiempo presten ese servicio a nivel local. De esta forma, incluso si se cae la conexión, todos los equipos estarán sincronizados contra la misma fuente de referencia. Además es más educado y consume menos recursos :)

Para ello simplemente es necesario revisar las directivas restrict.

Broadcast

La última modalidad es la sincronización por broadcast. En esta configuración un servidor local de NTP emite de forma regular la hora actual, los equipos que escuchen actualizan la hora. Es una configuración muy típica para desplegar equipos con conexión a red como impresoras, cámaras y dispositivos similares.

Para configurar al servidor para que emita hay que hacer uso de la directiva broadcast.

Para hacer que un equipo escuche las emisiones la directiva es broadcastclient.

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